Falsos amigos español – francés

Hoy comparto con vosotros una lista de falsos amigos en la combinación francés < > español con los que me he topado últimamente tanto en estudiantes de francés como en traducciones durante alguna que otra revisión.

Espero que os sea útil y, si tenéis más ejemplos para completar la lista (que seguro que los hay), estaré encantada de añadirlos.

EXPRESIÓN EN FRANCÉS – FALSO AMIGO EN ESPAÑOL SIGNIFICADO REAL EN ESPAÑOL
A – a Tiene / ha
Aigüe – agua Aguda
Aisance – esencia Facilidad
Attendre – atender Esperar
Autel – hotel Altar
Baisser – besar Bajar
Bâtir – batir Construir
Beurre – burro Mantequilla
Bizarre – bizarro Extraño, raro
Cadenas – cadenas Candado
Carnet – carné Libreta
Chat – chat Gato
Cigare – cigarrillo Puro
Cigale – cigala Cigarra
Col – col Cuello / puerto
Con – con Gilipollas
Constipé – constipado Estreñido
Contester – contestar Discutir
Course – curso Carrera / compra
Créer – creer Crear
Crier – criar Gritar
Débile – débil Idiota
Discuter – discutir Conversar
Dos – dos Espalda
Embarasser – embarazar Poner en un compromiso / aprieto
Entendre – entender Oír
Entretenir – entretener Conservar, mantener
Équipage – equipaje Tripulación
Gamba – gamba Langostino
Jubilation – jubilación Alegría
Langoustine – langostino Cigala
Large – Largo Ancho
Las – las Cansado
Nombre – nombre Número
Outil – útil Herramienta
Pisser – pisar Mear
Puis – pues Después
Roman – romano Novela
Quitter – quitar Abandonar
Sable – sable Arena
Scénario – escenario Guión
Taper – tapar Golpear
Timbre – timbre Sello
Taper – tapar Pegar
Usé – usado Gastado

Y, recordad, si no estáis muy seguros de la traducción de una palabra, siempre es mejor consultar el diccionario que aventurarse a escribir cualquier cosa. El lector lo agradecerá. 😉

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13 particularidades del español

Aunque el español está considerado como una de las lenguas más fáciles de aprender, lo cierto es que es una lengua repleta de particularidades que pueden dificultar su aprendizaje y que conviene tener en cuenta —como en cualquier lengua—. Así que, si te planteas aprender español ya sea por gusto o por trabajo, te recomiendo que eches un vistazo a los siguientes puntos:

1. El uso de los verbos ser y estar. Es el clásico error que cometen tanto francófonos como anglófonos puesto que ellos solo tienen un verbo para ello (êtrebe). ¿Quién no ha escuchado la típica frase «él está muy bueno conmigo»?

2. El verbo echar es muy polisémico. Tanto, que la Real Academia Española recoge 48 acepciones según el contexto.

3. La diferencia de los tiempos verbales para referirse al pasado. La mayoría de la población española —excepto la población del norte de España— utiliza el pretérito perfecto compuesto para hacer referencia a una acción cercana en el tiempo («he comido hace cinco minutos»), mientras que la mayor parte de la población latinoamericana emplea el pretérito perfecto simple («comí hace cinco minutos»).

3. El uso del subjuntivo.

4. Las alternancias vocálicas en los tiempos verbales: muestras/mostráis o calientas/calentáis.

5. Las preposiciones: ¿por qué se dice «montar en burro», «montar en bicicleta» pero decimos «montar a caballo»?

6. La diferencia entre «traer» y «llevar». El primero indica el movimiento de un objeto hacia donde se encuentra la persona que habla (<—), mientras que el segundo indica el movimiento de un objeto lejos de la persona que habla (—>).

7. La doble negaciónno tengo nada»), particularmente difícil para angloparlantes.

8. Los complementos directos de persona: el complemento directo no lleva preposición excepto si se trata de un completo directo de persona («Vi una casa» vs. «Vi a Elena»).

9. La diferencia de uso entre España y Latinoamérica del «tú», «vos», «usted», «vosotros» y «ustedes».

10. La omisión de pronombres personales. Se suele sobreentender gracias al sufijo de los verbos. No obstante, los extranjeros suelen añadir siempre los pronombres personales a los verbos porque están acostumbrados a hacerlo así en su lengua materna.

11. Los sonidos [r] y [x].

12. La entonación, o cómo la entonación puede cambiar el significado del enunciado. Y es que en español muchas veces lo importante está en la forma y no en el fondo. De hecho, la exclamación «¡Vaya un cabrón!» puede considerarse un insulto o una interjección en sentido figurado que corresponde a «¡Vaya un gracioso/listo!».

13. El uso abundante chascarrillos que tienen un fondo cultural e histórico. Los extranjeros necesitan conocer su procedencia para poder contextualizarlos, entenderlos y utilizarlos.

Y de regalo, os dejo el siguiente vídeo que conoceréis más de uno. ¡No tiene desperdicio!

Y a vosotros, ¿se os ocurren algunas más?

Puedes consultar el artículo original que escribí aquí: 13 particularidades del español

¿De dónde vienen los gofres?

Si piensas en la palabra «gofre», probablemente te venga a la cabeza Bélgica, en donde se puede disfrutar de lo lindo de los deliciosos gofres de Bruselas o de Lieja. Como dentro de dos días se celebra el Día del Gofre y somos algo golosos, hemos dedicado todo un artículo a este maravilloso dulce.

¿Alguna vez habías imaginado a Platón saboreando un gofre? Por muy raro que pueda parecer, no es una idea tan descabellada. Ya en la antigua Grecia, los griegos preparaban obelios (ὀβελίας),, unos pasteles muy finos hechos con una masa que se cocinaban entre dos placas calientes de metalPodríamos decir que estos dulces son los antepasados de los gofres.

Más tarde, en la Edad Media, estos pasteles pasaron a enrollarse y a rellenarse como si fueran conos.

En el siglo XIII, un artesano diseñó unas nuevas placas con ondulaciones similares —llamadas gaufres en francés— a las de un panel de miel, que es lo que se parece a la forma del gofre de hoy en día.

Con el tiempo, esta receta ha ido variando según los diferentes países y culturas. Sin embargo, los gofres con más éxito son aquellos que provienen de los Estados Unidos. Los emigrantes que llegaron a EE. UU. trajeron con ellos la receta del wafel holandés(que derivó en waffle en inglés). En 1789, Thomas Jefferson volvió de Francia con la plancha de gofres que conocemos hoy en día. Sin embargo, el belga Maurice Vermersch fue quien puso de moda servirlos acompañados de otros ingredientes dulces (nata, sirope, chocolate, etc.) en 1960. Esta idea gozó de tanto éxito que llegó hasta la Gran Manzana y adoptó el apodo de «gofre belga» que conocemos a día de hoy.

Es innegable que la gastronomía es el reflejo de la evolución cultural de los pueblos, y los gofres tienen una gran historia intercultural que procede de Grecia y pasa por Holanda, Francia, Bélgica y Estados Unidos.

¡Feliz Día del Gofre! 🙂

Podéis consultar el artículo original que escribí aquí: ¿De dónde vienen los gofres?