12 Supersticiones en Italia

¡Hola a todos!

Debido a mis recientes viajes a Italia, tengo que decir que, a pesar del tiempo que llevo viajando al Bel Paese, los italianos no dejan de sorprenderme con sus supersticiones, y esto es lo que me ha llevado a escribir esta entrada. Este tema puede parecer insignificante para muchos, pero creo que tiene mucha importancia, sobre todo para un intérprete, a la hora de tratar con clientes italianos, puesto que no olvidemos que el trato cara a cara tiene un papel crucial en la profesión.

Es evidente que no puedo enumerar todas las supersticiones que tienen porque, en primer lugar, varían dependiendo de la zona de Italia (así como sus dialectos) y en segundo lugar, porque esta entrada no tendría fin. Así que me limitaré a nombrar las más generalizadas:

1- Si se te rompe el espejo, ya sabes que son 7 años de desgracias.

2- El sombrero / gorra sobre la cama da mala suerte, si quieres apoyarlo en algún sitio, hazlo sobre una mesa, en el armario o donde sea, pero sobre la cama, ¡NO!

3- Levanta los pies cuando tu madre esté barriendo la casa, porque como te barra los pies… ¡estás condenado a no casarte!

4- Si te gusta cocinar, ten cuidado con la sal, porque si se te cae, también tendrás mala suerte.

5- Silbar en un espacio cerrado te hará perder dinero.

6- El morado o el púrpura traen mala suerte. Hoy en día, todavía muchos artistas se niegan a llevar este color. Como anécdota, el gran Pavarotti (entre otros muchos artistas) se negó en una ocasión a actuar porque el techo del teatro Regio de Turín era de color morado.

7- Las lentejas en nochevieja son símbolo de prosperidad económica para el año nuevo, por eso no comen uvas como nosotros sino lentejas.

8- Para desear suerte, los italianos utilizan la siguiente fórmula “in bocca al lupo” (en la boca del lobo), a la que hay que contestar con un “crepi” (que muera el lobo) y no con un gracias, porque de lo contrario, la suerte no estará de tu lado. Otra fórmula es la de “in culo alla balena” (en el culo de la ballena), a la que habría que contestar “speriamo che non peti / caghi” (esperemos que no ventosee / cague).

9- Ser 13 en una mesa da mala suerte, porque lo relacionan con la ÚLTIMA CENA (dicen que el primero que se levante de la mesa será el primero en morir).

10- Trae mala suerte ver un gato negro que atraviesa la carretera (sobre todo de izquierda a derecha), porque antiguamente, los gatos negros eran los que se colaban en las naves piratas para cazar ratones, por lo tanto, ver un gato negro era señal de naves piratas en la zona.

11- El número 17 es número de la mala suerte en Italia. Unos dicen que es porque fue el día que crucificaron a Cristo y otros dicen que es porque 17 en números romanos es XVII, anagrama de VIXI, en latín “vivió”, lo que implica que la persona está muerta.
Por ejemplo, el viernes 17 es el equivalente de nuestro martes 13, el Pirellone (el rascacielos símbolo de Milán) no tiene piso 17, el modelo Renault R17 se conoce como R177 y la autopista que une Nápoles con Bari se llamaba inicialmente la A17, nombre que cambiaron en unas zonas por la A14 y en otras por la A16 sin ninguna explicación oficial. Desde entonces, no se volvió a utilizar el nombre A17 para ninguna otra autopista.

12- Abrir un paraguas dentro de casa está considerado de mal presagio.

Como habréis observado, el título de la entrada es “12 supersticiones italianas”, y no 13. Me he reservado el derecho a no poner una 13º, nunca se sabe. 😉

La diversidad del español y la traducción

¡Hola a todos!

Hoy quisiera escribir sobre la importancia de las fuentes a la hora de traducir al español. Como sabréis,el español ocupa el segundo lugar (tras el chino mandarín) en el ranking de las lenguas más habladas, pero hay que tener en cuenta que el vocabulario puede variar de una zona a otra del planeta (lo cual es normal, si tenemos en cuenta que tenemos variaciones si nos desplazamos de una región a otra dentro de España).

Por ello, cuando traducimos y/o interpretamos, tenemos que tener muy en cuenta estos detalles, que pueden, a simple vista, parecer más que eso, simples detalles, pero que en realidad son importantísimos. De hecho, las películas dobladas en España también se doblan en los países hispanófonos de América Latina por esta misma cuestión, así que si un cliente nos pide una traducción para Paraguay, y somos españoles (y no sabemos el vocabulario o el tiempo de los verbos que emplean), por pura humildad, no deberíamos aceptar tal tarea. Si por el contrario traducimos o interpretamos desde el español hacia otra lengua, las fuentes juegan una importancia crucial.

Os pondré un breve ejemplo. Para realizar un proyecto de colaboración, tuve que traducir unos informes sobre una investigación de la enfermedad coronaria en la mujer, tanto del francés al español (obviamente de España, ya que si hubiera sido para un país latinoamericano no habría aceptado) como del español al francés (puesto que tanto el español como el francés son mis lenguas maternas).

Para documentarme, por supuesto, utilicé todo tipo de herramientas que estaban a mi alcance: manuales físicos, ayuda de amigos médicos, e inevitablemente, Internet, esa tan extensa herramienta de documentación. Nada más ver que los documentos en español estaban redactados por unos apellidos  argentinos, me eché las manos a la cabeza. Tuve que llevar a cabo una doble labor de documentación:  documentarme sobre los términos del español de Argentina, para saber cómo se decían en francés, y después saber cómo se decían esos mismos términos, que aparecían en la versión francesa, en español de España. Muchas de las veces los términos coincidían, pero otras muchas no era así. Es más, un especialista español en la materia en ocasiones me decía que «esto en español no se dice», mientras que en documento en español el término era ése y no otro, pero claro, el documento en español era argentino y no español…

Por ello, creo que es crucial saber en primer lugar de dónde procede documento que se va a traducir y a qué público va dirigida nuestra traducción, más que nada para poder orientar una traducción y poder ofrecer un producto de calidad al cliente.

Para despedirme, quiero compartir con vosotros un vídeo para que comprobéis la importancia y la riqueza de la diversidad del español. ¡Que lo disfrutéis! 🙂