Currículum: ver para creer (y para aprender)

Hoy quiero compartir esta entrada hablándoos de un tema que tengo en mente desde hace ya unas semanas, y del que, aunque ya he visto tratado en algún que otro blog, quiero comentaros mi experiencia: el CURRÍCULUM VÍTAE.
Ante todo quiero recordar que un CV es una presentación escueta, por lo que hay que dar la mejor imagen de uno mismo.
Hace unos meses que me leo muchos currículos a diario, y, para bien o para mal, he visto de todo. Y cuando digo de todo, es que es… DE TODO. Os voy a ilustrar esta afirmación con unos ejemplos (no los puedo poner todos porque de lo contrario, no acabaría nunca) que no creo que olvidaréis (al menos yo) fácilmente:
  •  Faltas de ortografía: Sí sí… ¡como leéis! Y os preguntaréis: ¿Cómo se puede escribir un currículum con faltas? Pues eso mismo me pregunto yo. Puedo entender que no lo hayas escrito en tu lengua materna, pero como he dicho antes, se trata de una presentación de ti mismo, y debe ser impecable. De lo contrario, darás una impresión bastante desfavorable que te será de poca ayuda. Como leí hace poco, el peor enemigo de uno mismo es precisamente uno mismo, y he aquí el primer ejemplo.

  • Palabras inventadas: Otra joya que leo muy a menudo. La perla que os voy a comentar es la de «madrelengua» («traducción» del italiano madrelingua), escrita por traductores (al menos eso decían en su currículo) italianos, vocablo inexistente en español para referirse a su lengua materna. He de decir que me he encontrado MUY A MENUDO esta palabra. Una vez más, por favor, ante la duda, ¡consultad el diccionario, que para eso está y lleva poco tiempo!
  • Currículum de 19 páginas: Habéis leído bien, 19 PÁGINAS. Podéis imaginaros mi cara cuando empecé a leer y vi que el documento no tenía fin. Como ya he dicho al principio, el currículo tiene que ser una presentación clara, concisa y escueta de vuestro perfil profesional. Y nada más. Puede que ocupe 2 páginas, incluso 3, pero ¿19? Eso no hay quien se lo lea, sobre todo para el departamento de Recursos Humanos, que se pasa el día leyendo currículos.
  • Datos demasiado personales: Como acabo de decir, el currículum es una presentación PROFESIONAL de vosotros mismos, y no personal. Os pongo dos ejemplos que me chocaron muchísimo (reconozco que uno más que otro, y ahora veréis por qué):

  • «Estado civil: Casado y con 3 hijas»: Vamos a ver, a la persona que te tenga que seleccionar, NO le importa cuántos hijos o hijas tengas o dejes de tener. Te seleccionará basándose en tu formación académica y experiencia profesional.

  • «Estado civil: Soltero (Y SIN COMPROMISO)»: Yo creo que sobra cualquier comentario que pueda hacer al respecto. Simplemente os diré que se trata de un caso REAL. Añado que este candidato envió el mismo documento 4 veces.

  • Atribuirse lenguas que no se dominan: He visto muchísimos casos en los que el candidato escribe en el título del correo electrónico «traductor del francés, inglés, alemán, italiano, sueco y danés (por poner un ejemplo) al español». Abro el correo, abro el archivo para leer el currículo, y en el apartado de nivel de idiomas veo:
  • nivel de inglés: C2
  • nivel de francés: C1
  • nivel de italiano: B2 escrito pero C2 comprensión oral (claro, es que todo el mundo entiende italiano, si es igual que el español, pero poniendo el sufijo -i, ¿no? ¡PUES NO!)
  • nivel de alemán: B2
  • nivel de sueco: B1
  • nivel de danés: A2
Total: ¿Cuántas lenguas de trabajo me había escrito que eran en un principio y cuántas son realmente? Ni la mitad. Por supuesto que se debe poner cualquier conocimiento que se tenga sobre otras lenguas, pero desde luego, ¡no pongas que son tus lenguas de trabajo si no lo son! Da muy mala imagen y sobre todo queda muy poco profesional.

  •  Foto en la que la cara no se ve: La foto es recomendable pero no obligatoria en el currículum (a menos que se pida expresamente para un puesto en concreto), pero desde luego, si la pones, por favor, ¡que se vea la cara! No hace falta poner una foto donde se vea un pelo «a lo Pantene Pro-V» para que luego no se te vea. Quita mucha credibilidad.
Así que nada, estas son las pequeñas joyas de mi día a día que quería compartir con todos vosotros. La mayoría de los casos parecen chistes, pero puedo asegurar que no lo son. En cualquier caso, espero que le haya servido a alguien para aprender algo más, o para pasar un buen rato. 🙂
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