La calidad en traducción

Siempre que compramos un producto o contratamos cualquier tipo de servicio, buscamos la mejor calidad y, en su defecto, la mejor relación calidad-precio.

No obstante, muchos clientes se preguntan qué se entiende por ‘calidad’ cuando hablamos de una traducción y cómo pueden comprobar si una traducción es de calidad o no. Cierto es que la calidad es este caso puede ser algo subjetiva, pero existen algunos criterios objetivos durante el proceso que ayudan a garantizar la mejor calidad. Estos principales criterios son:

  • El contenido del texto traducido (o texto meta) debe ser idéntico al texto original, sin añadidos ni omisiones.
  • El texto traducido debe gozar de una ortotipografía y gramática intachables, lo cual implica que cumple a rajatabla las normas ortográficas, ortotipográficas, de puntuación y sintácticas.
  • La terminología debe ser la propia de la jerga de cada profesión y sector.
  • Trasladar el estilo y registro del texto original en la lengua meta.
  • Los nombres propios, fechas y números deben coincidir en ambas versiones.
  • Mantener el espíritu y el objetivo del texto original.
  • El formato, los gráficos, las imágenes y los esquemas deben estar correctamente maquetados. Para ello, el maquetador ha de trabajar codo con codo con el traductor y es conveniente que este último vuelva a revisar la traducción para evitar erratas que se hayan podido colar durante la maquetación.
  • Corrección por parte del revisor (y especializado en caso de traducciones técnicas).
  • Rapidez, adecuación y disponibilidad para las consultas planteadas.
  • Cumplimiento de los requisitos especificados por el cliente.
  • Cumplimiento del plazo estipulado.

Como vemos, no se trata de una simple traducción literal que posiblemente podría abordar un traductor automático, sino que entran en juego unos cuantos criterios que varían según el tipo de texto y de cliente.

¿Es importante la calidad en una traducción?

Por supuesto (qué os voy a contar). Cuando una negociación en la que entran en juego de miles de millones de euros depende de una traducción, el empresario en cuestión necesita asegurarse de que esta traslade hasta la última coma de su contenido de una forma precisa al idioma de destino.

¿Cómo se puede cotejar la calidad de una traducción?

Si el texto está traducido a vuestra lengua materna, os será fácil comprobar la precisión de la traducción (o al menos de la redacción). Si la lengua de destino no es vuestra lengua materna, lo mejor será que enviéis el texto a la persona a quien va dirigido y le pidáis su opinión (terminología, redacción, etc.).

 

Para más información, os dejo otros enlaces que pueden ser de vuestro interés:

 

Podéis consultar el artículo original que escribí aquí: La calidad en traducción

13 particularidades del español

Aunque el español está considerado como una de las lenguas más fáciles de aprender, lo cierto es que es una lengua repleta de particularidades que pueden dificultar su aprendizaje y que conviene tener en cuenta —como en cualquier lengua—. Así que, si te planteas aprender español ya sea por gusto o por trabajo, te recomiendo que eches un vistazo a los siguientes puntos:

1. El uso de los verbos ser y estar. Es el clásico error que cometen tanto francófonos como anglófonos puesto que ellos solo tienen un verbo para ello (êtrebe). ¿Quién no ha escuchado la típica frase «él está muy bueno conmigo»?

2. El verbo echar es muy polisémico. Tanto, que la Real Academia Española recoge 48 acepciones según el contexto.

3. La diferencia de los tiempos verbales para referirse al pasado. La mayoría de la población española —excepto la población del norte de España— utiliza el pretérito perfecto compuesto para hacer referencia a una acción cercana en el tiempo («he comido hace cinco minutos»), mientras que la mayor parte de la población latinoamericana emplea el pretérito perfecto simple («comí hace cinco minutos»).

3. El uso del subjuntivo.

4. Las alternancias vocálicas en los tiempos verbales: muestras/mostráis o calientas/calentáis.

5. Las preposiciones: ¿por qué se dice «montar en burro», «montar en bicicleta» pero decimos «montar a caballo»?

6. La diferencia entre «traer» y «llevar». El primero indica el movimiento de un objeto hacia donde se encuentra la persona que habla (<—), mientras que el segundo indica el movimiento de un objeto lejos de la persona que habla (—>).

7. La doble negaciónno tengo nada»), particularmente difícil para angloparlantes.

8. Los complementos directos de persona: el complemento directo no lleva preposición excepto si se trata de un completo directo de persona («Vi una casa» vs. «Vi a Elena»).

9. La diferencia de uso entre España y Latinoamérica del «tú», «vos», «usted», «vosotros» y «ustedes».

10. La omisión de pronombres personales. Se suele sobreentender gracias al sufijo de los verbos. No obstante, los extranjeros suelen añadir siempre los pronombres personales a los verbos porque están acostumbrados a hacerlo así en su lengua materna.

11. Los sonidos [r] y [x].

12. La entonación, o cómo la entonación puede cambiar el significado del enunciado. Y es que en español muchas veces lo importante está en la forma y no en el fondo. De hecho, la exclamación «¡Vaya un cabrón!» puede considerarse un insulto o una interjección en sentido figurado que corresponde a «¡Vaya un gracioso/listo!».

13. El uso abundante chascarrillos que tienen un fondo cultural e histórico. Los extranjeros necesitan conocer su procedencia para poder contextualizarlos, entenderlos y utilizarlos.

Y de regalo, os dejo el siguiente vídeo que conoceréis más de uno. ¡No tiene desperdicio!

Y a vosotros, ¿se os ocurren algunas más?

Puedes consultar el artículo original que escribí aquí: 13 particularidades del español

¿Podrá la Inteligencia Artificial sustituir a nuestros traductores de carne y hueso en el futuro? (2)

Tal y como avanzábamos en el artículo anterior, la tecnología está avanzando a pasos de gigante y las noticias de nuevos traductores automáticos que traducen en tiempo real están cada vez más a la orden del día. Ahora bien, ¿la calidad  llegará a ser la misma que la de los traductores de carne y hueso de toda la vida?

Seguimos con estos turnos de preguntas a profesionales expertos en tecnología y robótica, cuya opinión nos interesa mucho puesto que trabajamos de la mano de la tecnología a diario.

Raul Lapeira, Director de la liga nacional de robótica

Sin lugar a dudas, seguirá habiendo traductores jurados, pero en general la idea de que hará falta saber 5 idiomas será algo del pasado. De hecho, hace tres días se publicó un artículo en El País criticando la idea de que la traducción pudiera ser robotizada, y es sorprendente ver al articulista darse palmadas en la espalda con lo importante que es que la traducción la hagan los seres humanos o con que «hablar varios idiomas» es cultura, como si esto fuera 1990.

Dejando a un lado los usos políticos de la lengua, hablar varios idiomas es lo que nos separa, no es lo que nos define como seres humanos. Como seres humanos, nos definen nuestra personalidad, nuestro físico, nuestros hobbies, ¿la traducción? Que la hagan las máquinas. ¿Enseñar a los chavales que son diferentes a los del vecino porque hablan otro idioma? Hora de evolucionar desde el nacionalismo hacia la globalización.

Los idiomas se inventaron para decirle a la gente «tú eres enemigo de aquel, porque hablas otro idioma y rindes cuentas a otro señor», es parte de la naturaleza exclusivista del ser humano, del «no inventado aquí».

Por ejemplo, hay que irse olvidando de ver tuits en cualquier lengua que no sea «la tuya» en Twitter, porque en algún momento (¿2–3 años?) Twitter pondrá una opción de auto-traducción que te muestre todos los tuits que no vayas a entender directamente en tu lengua materna: de un día para otro todos, los tuits serán en gallego para ese chaval de A Coruña, pero la traducción no será tan buena como la de castellano, o la de inglés que será la mejor, así que poco a poco iremos invitando a la gente a usar un vocabulario común. El otro día mencionaron el esperanto… me parecería una señal de lo egocéntrico de la humanidad que no fuera sencillamente el inglés.


Andrés Romero Mier y Terán, Apple

Con las nuevas tecnologías de Aprendizaje Automático como lo es el Aprendizaje Profundo (Deep Learning) en los últimos años se han dado saltos importantes en muchas áreas incluyendo el Procesamiento Natural del Lenguaje (Natural Language Processing). Más que los traducción, estudiar Lingüística (sobretodo la que utiliza técnicas de cómputo moderno) es una excelente opción para aquellos que buscan encontrar un espacio en el mercado laboral actual. Algunas aplicaciones de estas tecnologías son los sistemas de ayuda de como Siri de Apple, Echo de Amazon y el Google Now, pero también el reconocimiento de emociones automatizado de mensajes en Twitter, detección de noticias falsas, o incluso muchos de los problemas que día a día los ingenieros de Quora están resolviendo (detección de preguntas repetidas, participantes agresivos, etc.).

Regresando a la pregunta, sí que creo que los traductores automáticos van a seguir mejorando y estadísticamente obtendrán en un futuro cercano (si es que no ha ocurrido esto ya) mejores mediciones de desempeño que la mayoría de los seres humanos. Ahora, esto no quiere decir que siempre lo harán mejor que las personas, especialmente si se utilizan grupos grandes de traductores (crowdsourcing) y se agregan de alguna manera inteligente para obtener una traducción final refinada. Existen muchos conceptos y abstracciones en nuestros lenguajes (y manera de pensar) que una máquina difícilmente podrá entender, (por más variedad de ejemplos con los que se le haya entrenado), varios ejemplos de esto se pueden encontrar en el excelente documental «Conversaciones animadas con Noam Chomsky[1]» de Michel Gondry, que recomiendo mucho ver para entender un poquito sobre las limitaciones de estos sistemas.

Notas al pie

[1] Conversaciones animadas con Chomsky


Juan Diego Polo, Ingeniero de telecomunicaciones. UPC, Barcelona

Sí, es todo cuestión de tiempo. Las máquinas consiguen aprender muy rápido basándose en traducciones hechas por los humanos. Llegará un momento en el que todas las frases del mundo hayan sido traducidas a todos los idiomas, y los ordenadores conseguirán registrarlas todas y evolucionar automáticamente para que las nuevas traducciones sean perfectas.

Google Translate ya ha mejorado muchísimo en los últimos meses usando la inteligencia artificial, por lo que es fácil imaginar lo que podrá hacer dentro de unos 10 o 20 años.


Jorge A. Ricaldoni, Escritor, investigador histórico y sociológico. (2008 – presente)

Tarde o temprano lo harán, pero necesitan aprender la forma de razonar de los humanos. Google me manda una vez por mes, una serie de frases en castellano y su traducción al inglés o francés para que opine si son correctas o mejorables. Así le enseñan al algoritmo. ¡Increíble!


Felipe Barousse Boué, Ingeniero, emprendedor, evangelista de tecnologías de la información

Considerando que hay un infinito número de calidad de traducciones hechas por personas entre un idioma A y un idioma B , y una enorme cantidad de esas traducciones son realmente NEFASTAS… mi respuesta será: SÍ.

Solo basta con ver alguna película hecha originalmente en inglés y ver las traducciones o, doblajes, hechos al español. Son, por lo general MUY malos. Se hacen traducciones «literales» sin contexto alguno y sin que el traductor entienda realmente lo que el o los personajes están expresando en el idioma original.

Esta es realmente la diferencia entre simplemente (dizque) saber un idioma extranjero o ser «bi-cultural»… es una ENORME diferencia y sumamente importante en un contexto de traducción de una lengua a otra, especialmente si hablamos de libros, películas, series de TV…

Volviendo a mi respuesta: basado en lo anterior, considero que SÍ, los traductores automáticos serán capaces de traducir con una excelente calidad entre ciertos idiomas. Podríamos decir que en algunos casos ya lo hacen, tal vez con lenguas específicas.

Además, los traductores SÍ aprenden, los traductores humanos, no necesariamente aprenden «bien»…

Como en muchas otras cosas, hay que hablar de traductores específicos, tanto automatizados como traductores específicos humanos con nombre, apellidos y nacionalidad para poder emitir juicios válidos… de lo contrario, todo esto es mera especulación y generalización que, por supuesto no es del todo válido.


Gabriel Gonzalez, trabaja en Agencias de comunicación

Claro que sí.
Pero la pregunta no es si podrán o no, si no cuándo…
La nueva generación de IA permite a las ‘máquinas’ aprender, siempre que haya alguien (o algún programa) que ‘alimente’ ese aprendizaje.
Si cada vez que un programa traduzca algo mal, alguien, u otro programa, le corrige, los ordenadores podrán incorporar esa nueva información, perfeccionando la exactitud de la traducción.


Dani Galleguillos, Traductora freelance EN-ES

Y hasta aquí las respuestas recibidas. Como vemos, son opiniones muy dispares que el lector no tiene por qué compartir. Sin embargo, me encantaría conocer la tuya. ¿Te animas? 🙂

Origen: ¿Podrá el traductor automático traducir con la misma calidad que las personas? (2)